Breve historia sobre el COL·LECTIU D'ANIMACIÓ de Barcelona.


© foto Jordi Bover


© foto Jordi Bover

El Col·lectiu d'Animació se formó de resultas de una escisión del Grupo-Taller de Marionetas.

Carles Cañellas, que se había incorporado plenamente al Grupo-Taller de Marionetas al acabar su servicio militar, en Junio de 1977, pero tras haber mantenido una larga etapa de contactos y colaboraciones que había empezado el verano de 1976 y Jordi Bertrán, que se había integrado a inicios de 1978, procedente de formaciones musicales (cantante, guitarrista y mandolinista), se propusieron, a mediados de 1978, hacer crecer cualitativamente y profesionalmente el Grupo-Taller y por ello, ante la imposibilidad de hacerlo exclusivamente con el personal que en aquellos momentos formaba parte del Grupo-Taller de Marionetas, convocaron a compañeros y conocidos relacionados con la música, el teatro actoral y los títeres para entrar en la formación.

La búsqueda de nuevos elementos fue así: Jordi Bertrán conocía, a través de un amigo suyo, a Josep Ventura el cual trabajaba en la joyería y relojería de la familia Ventura de L’Hospitalet de Llobregat, también ejercía de músico con el grupo de rock "2000 sound", habia estudiado diseño y joyería en la Escola Massana y había hecho, de manera autodidacta, algún títere de hilo muy interesante plásticamente. Este les condujo hasta su hermano David y David Salvador, estudiantes de joyería de la Massana, los cuales, también autodidactas y sin haber hecho nunca ninguna representación pública, habían construido una colección de títeres muy sugerentes porque salían, conceptualmente hablando, de todo lo que se había hecho hasta entonces en Cataluña. También se quisieron sumar, sin tener ninguna experiencia escénica, la estudiante Gemma Beltrán (que luego sería alumna y más tarde profesora del Instituto del Teatro de Barcelona) y Yolanda Fontanillas, dependienta de una tienda de vestir, las cuales hacía un tiempo habían asistido a un cursillo sobre teatro de títeres impartido por Pepe Otal y Carles Cañellas en el local del Grupo-Taller y que habían seguido en contacto con estos. Y finalmente Llàtzer Torrente -compañero y amigo de Carles Cañellas de la época del T.I.Z.- y ex-alumno de la escuela de teatro del Orfeó de Sants, que había recién acabado el servicio militar y necesitaba una “desintoxicación” que se le proporcionó incorporándolo al Grupo-Taller, aprovechando sus conocimientos como actor.

Este colectivo de gente empezó a trabajar dentro del Grupo-Taller para hacer una segunda compañía más profesionalizada y con objetivos artísticos más ambiciosos, siguiendo el concepto del teatro de animación defendido por Carles Cañellas: "Títere es todo aquel objeto susceptible de ser empleado con intención dramática".

Todo este proceso se había hablado y debatido largamente en el interior del Grupo-Taller y contaba con la plena aprobación de Pepe Otal, líder del grupo. Pero, a la hora de la verdad, apenas se empezó a trabajar en la construcción de nuevos títeres y historias, y por motivos bien diversos, a otros miembros del Grupo-Taller no les gustó la idea y finalmente tampoco a Pepe Otal, que veía como la situación se le escapaba de control, y su praxis y filosofía de vida en aquel momento, corrían el riesgo de un cambio no deseado (sólo ir a actuar si no queda ni más remedio ni más dinero). Esto llevó a la separación pacífica y definitiva, constituyéndose inmediatamente, en Agosto de 1978, el Col·lectiu d'Animació de Barcelona (nombre que proviene de la idea de teatro de animación antes mencionada y de la voluntad de recoger y aprovechar colectivamente todas las posibilidades y recursos de cada uno de los componentes, tal y como se afirma en el texto contenido en su único cartel promocional: “COL·LECTIU D'ANIMACIÓ de Barcelona” -compañía de teatro de ’animación- gigantes, cabezudos, zancos, máscaras, mimo, malabares, marionetas de hilo, títeres de guante, de varilla, sombras, música y otras técnicas).

La primera sede, al salir del local del Grupo-Taller en la Barceloneta fue en Ciutat Vella, en el tercer piso del número veinte de la calle de la Riereta de Barcelona, en un local que David Ventura y David Salvador tenían alquilado para sus actividades de orfebrería y plástica.

Los primeros espectáculos del Col·lectiu d'Animació, con esta formación básica, más alguna incorporación temporal, bajo la espontánea dirección escénica de Carles Cañellas y dirección musical de Jordi Bertrán, pero con la participación activa y decisiva de todos los componentes en cada una de las fases creativas, fueron: Contes de la Terra (1978) -un alegato ecologista, pacifista y antimilitarista- (teatro de marionetas y actores para teatros o al aire libre), Cercaviles (1978) (acciones teatrales y musicales itinerante con gigante, máscaras, cabezudos y zancos).

En este periodo se incorporan al Col·lectiu: Tomás Vila (músico y actor que después sería pareja artística de Rogelio Rivel), Luis Chacón (músico y mimo), a los que Llàtzer conoce en la escuela de pantomima del Instituto del Teatro y con los que más adelante formará el grupo de mimo “Planipèdia”, Eugeni Gil (músico) (después acompañante de Ovidi Montllor) y Núria Gavin (actriz para los espectáculos itinerantes). Allí hicieron los espectáculos: Tarragona (1979) (teatro de marionetas y actores para café-teatro) hecho expresamente y por única vez para el local underground "La Geganta" de Tarragona, Ball de coixins (1979) (acciones teatrales de marionetas, títeres, máscaras, cabezudos, mimos, actores y música de baile en múltiples espacios simultáneos), hecho también expresamente y en exclusiva para la Tamborinada’79 del Pueblo Español de Barcelona para el Circuito La Roda d'Espectacles, con la participación extraordinaria de hasta una veintena de actores y músicos.
A mediados de 1979, Jordi Bertrán abandonó el Col·lectiu para formar su propio grupo: Els Farsants, con gente de otras procedencias (Laura Rispa, Toni Barberán, Toni Zafra, Teia Moner, etc.). La dirección musical fue asumida entonces por Josep Ventura. En esta nueva época se estrenaron los espectáculos: Món de bavastells (1979) (teatro de marionetas, máscaras y actores para escenarios al exterior), Circ (1980) (acciones teatrales, circenseses y musicales itinerante con máscaras, títeres, cabezudos y bestiario) que había llegado a incluir músicos de la que después será “La Vella Dixieland” o "La Fura dels Baus" y artistas como Oriol Boixader (músico), Manel Trias (músico y malabares), Ramon Madaula (monociclo), la adaptación para teatro de Món de bavastells-2-(1979), Carnestoltes (1980) (acciones teatrales, coreográficas y musicales itinerante con máscaras), L'estudiant de medicina (1980) (teatro de títeres y música para teatrillo) y por último Fira de bavastells (1980) -tercera revisión de Món de bavastells-. Para este espectáculo se incorporó como manipuladora Núria Mestres (después alumna de H.V.Tozer y fundadora de Zoòtrop), en sustitución de Yolanda Fontanillas que abandonó el grupo poco antes de la participación del Col·lectiu en el Festival Grec de 1980.

El Col·lectiu d'Animació se empezó a disolver a los dos años y medio de su creación, es decir, a partir de Diciembre de 1980, cuando Carles Cañellas se marcha para participar en la creación del circo Circ-Cric, a petición de Jaume Mateu "Tortell Poltrona". Y culmina en Marzo de 1981, cuando Josep Ventura se incorpora también al Circ-Cric como músico. Este, al igual que Llàtzer Torrente, que también entró en él, pero como acróbata, trabajarán con Carles Cañellas en la pista del circo, con algunas de las marionetas hechas en el Col·lectiu d'Animació, con un resultado extraordinario. (ver fotos)

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